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Burkina Faso
Mujeres en acción: reducir la violencia interseccional que sufren las mujeres y niñas y promover la autonomía a través de la agricultura sostenible en Ouagadougou.
El proyecto continúa las acciones previas con DFG y se propone impulsar el empoderamiento económico sostenible y la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas en zonas periurbanas de Ouagadougou. En ese país, alrededor del 52 % de las chicas contraen matrimonio antes de los 18 años y cerca del 10 % lo hacen antes de los 15 años. Además, se estima que aproximadamente el 56 % de las mujeres de 15-49 años han sido sometidas a prácticas de mutilación genital femenina (MGF) en el país.
El proyecto trabaja en dos frentes principales:
- En el ámbito económico, promoviendo prácticas agroecológicas, redes comunitarias y comercialización local a fin de fortalecer la autonomía de 935 mujeres y jóvenes productoras, con un impacto indirecto estimado en más de 9.000 mujeres y 4.500 personas mediante campañas de sensibilización.
- De forma transversal, aborda la violencia económica —por ejemplo limitación al acceso a recursos, exclusión de ingresos— y al mismo tiempo interviene en la prevención de otras violencias: la MGF, el matrimonio infantil, la violencia sexual, y construye una cultura de nuevas masculinidades y equidad de género.
Financiadores: Departamento de Cultura, Cooperación, Juventud y Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa y Kutxa Fundazioa.
Mozambique
Empoderamiento social y productivo de mujeres en Chimoio, Mozambique: un proyecto piloto de avicultura y costura.
El proyecto busca reducir la vulnerabilidad económica y social de 48 mujeres en Nhamatsane, Chimoio (Mozambique), a través de formación en avicultura y costura. Las beneficiarias desarrollarán habilidades productivas, organizativas y de liderazgo, fomentando su empoderamiento y participación activa. Se establecerá una estructura de producción colectiva sostenible, con vistas a futura comercialización. Esto permitirá a las mujeres generar ingresos y ahorrar, mejorando su situación económica y social. El impacto indirecto alcanzará a 503 personas, incluyendo sus familiares, y se prevé que en fases posteriores la iniciativa beneficie a unas 600 familias al año.
Este trabajo es especialmente relevante en un contexto donde aproximadamente 71 % de la población vive por debajo de la línea internacional de pobreza de US$2,15 al día en Mozambique. Además, en Chimoio se estima que 33 % de la población urbana depende de letrinas no mejoradas o de la defecación al aire libre. La falta de acceso a agua segura y saneamiento contribuye a una mayor vulnerabilidad de los hogares, y repercute especialmente en mujeres, quienes destinan más tiempo al cuidado del hogar y tienen menos oportunidades de generar ingresos. Por tanto, este proyecto no solo aborda el empoderamiento económico femenino, sino que también contribuye de forma transversal a mejorar la resiliencia de las comunidades frente a la pobreza extrema, la exclusión de servicios básicos y la falta de oportunidades estructurales.
Financiadores: Fondos propios y Ayuntamiento de San Sebastián-Lankidetza.
Centro-América
Guatemala
Promoviendo el ejercicio de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos de las mujeres libres de todo tipo de violencia.
En Guatemala, la violencia sexual persiste como un problema estructural, intensificada por la impunidad y una cultura patriarcal que contribuye a normalizar la desigualdad. Según datos oficiales, entre enero y diciembre de 2024 se atendieron al menos 6 469 mujeres por delito sexual en servicios forenses (SWI swissinfo.ch)
Además, se estima que entre enero y septiembre de ese mismo año se registraron 43 035 embarazos de mujeres de entre 10 y 19 años, de los cuales 1 463 correspondieron a niñas de entre 10 y 14 años —un rango que legalmente implica casi siempre violencia sexual. El proyecto se está implementando en 6 municipios con comunidades indígenas y afrodescendientes de los departamentos de San Marcos, Sololá, Chimaltenango, Guatemala, Chiquimula e Izabal.
La iniciativa busca promover el empoderamiento, fomentar el liderazgo comunitario y sensibilizar sobre la denuncia y el acceso a la justicia, al mismo tiempo que fortalece las capacidades locales y promueve relaciones más equitativas en contextos vulnerables y culturalmente diversos. Las formaciones y sensibilizaciones van en la línea de -formación a mujeres, jóvenes y comadronas en prevención de la violencia, derechos sexuales y reproductivos, y embarazos no deseados.
Financiador: El Fondo Fiduciario de ONU Mujeres. Anteriores financiadores: Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián, Ayuntamiento de Irún, Ayuntamiento de Rentería y Kutxa Fundazioa.
América Latina
Argentina (Buenos Aires)
Abordaje comunitario de consumos problemáticos y fortalecimiento psicosocial en barrios vulnerables de Buenos Aires
El proyecto busca fortalecer la atención comunitaria y promover la inclusión social de personas afectadas por consumos problemáticos en los barrios Rodrigo Bueno, Playón de Chacarita y Barracas, zonas donde más del 43 % de los hogaresenfrenta hacinamiento o déficit habitacional y donde la pobreza supera el 60 %. En estos territorios, los consumos problemáticos han aumentado un 30 % en jóvenes en los últimos cinco años, y la mayoría de las personas usuarias está desvinculada de los servicios formales de salud. Las desigualdades de género agravan esta realidad: 6 de cada 10 mujeres en Argentina han vivido violencia, y organizaciones barriales estiman que más del 70 % de las mujeres atendidas en estas zonas sufre violencia emocional, económica o física asociada directa o indirectamente a los consumos en su entorno familiar.
Desde los dispositivos del Programa Redes en la Comunidad para la Integración Social, el proyecto implementa la metodología de Tratamiento con Base Comunitaria (TBC), que prioriza el vínculo, la accesibilidad y la reducción de riesgos y daños. Las acciones incluyen acompañamiento en territorio, educación sanitaria, mapeo y diagnóstico de zonas de riesgo, fortalecimiento de redes comunitarias y articulación con servicios públicos. Además, incorpora la participación de estudiantes en prácticas pre-profesionales —según los lineamientos establecidos en el programa de prácticas de Fundación Convivir— para reforzar un enfoque interdisciplinario y sostenido en derechos humanos.
A través de esta intervención integral, el proyecto busca transformar las condiciones estructurales que profundizan la exclusión social, mejorar el bienestar psicosocial de las comunidades y promover la participación activa de jóvenes, mujeres y familias en la construcción de entornos más saludables y protectores.
Financiadores: Fundación Convivir y fondos proprios
Argentina (Salta)
Red de practicas comunitarias
Según información recopilada por la propia Fundación y organismos oficiales provinciales:
- En 2024, Salta registró 36.923 denuncias por violencia de género, manteniéndose desde 2014 en estado de alerta por la magnitud del fenómeno.
- Ese mismo año, se rescataron 90 víctimas de trata con fines de explotación sexual en la provincia.
- Desde la entrada en vigencia de la ley nacional contra la trata, Argentina ha rescatado 21.632 personas (2009–2024). Salta figura entre las provincias con mayor número de casos.
- La Fundación ha intervenido aproximadamente en 119 operativos y acompañado a más de 417 personas damnificadas por trata desde 2009.
- La pobreza estructural afecta severamente a los barrios donde trabaja la organización: se registran altos índices de consumos problemáticos, violencia intrafamiliar, abandono escolar y desnutrición, y más del 80 % de las familias atendidas en merenderos son monomarentales.
La Fundación Volviendo a Casa trabaja con un equipo de más de 70 mujeres activas y más de 200 participantes, abordando situaciones de emergencia, acompañamiento legal, contención emocional y fortaleza comunitaria. Su acción se desarrollada a través de múltiples dispositivos territoriales —merenderos, espacios comunitarios y talleres— con intervenciones en barrios altamente vulnerables como Villa San Antonio, donde se ejecuta el proyecto Hijos de la Violencia para la atención y protección de niños, niñas y adolescentes expuestos a violencia familiar, abuso sexual y exclusión social.
Líneas de acción principales del proyecto:
- Prevención y detección de violencia de género.
- Asistencia en casos de trata, desapariciones y explotación sexual.
- Acompañamiento legal y psicosocial a mujeres y sus hijos/as.
- Programas comunitarios: merenderos, talleres de empoderamiento económico (“Nosotras”), capacitaciones y redes de cuidado.
- Formación de agentes preventores y trabajo conjunto con fiscalías, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y organismos provinciales y nacionales.
Financiadores: Gobierno provincial de Salta, fondos privados.
Bolivia (San Borja)
Mujeres indígenas tsimane protagonistas de la gobernanza y la resiliencia climática en su territorio de San Borja-Bolivia.
En Bolivia, la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema grave y estructural. Se estima que aproximadamente 7 de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia en el país (obs.organojudicial.gob.bo). En el municipio de San Borja, una de las mayores problemas es la falta de datos públicos sobre la situación. Además, la participación de la mujer en espacios decisorios en territorios amazónicos como el de San Borja es todavía muy limitada.
El proyecto fortalece el empoderamiento de 250 mujeres indígenas tsimane en 10 comunidades de San Borja, potenciando su participación en la incidencia política, la gobernanza ambiental y la seguridad alimentaria. Se forman gestoras de políticas públicas y se implementan tecnologías como sensores de suelo, drones y apps de alerta temprana para gestionar riesgos climáticos. Las mujeres desarrollan huertos agroecológicos con enfoques regenerativos, acceden a sistemas de cosecha de agua y lideran un Makerspace para la innovación local. Además, se crean brigadas forestales paritarias y se elaboran propuestas de políticas públicas con enfoque de género, derechos y justicia climática, reforzando su resiliencia y autodeterminación.
Financiador: Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo (Gobierno Vasco).
Bolivia (Tarija)
Empoderamiento de mujeres rurales a través de economías sostenibles en Tarija.
El proyecto busca promover la autonomía económica de mujeres campesinas de 10 comunidades de Tarija mediante su empoderamiento y el acceso igualitario a recursos productivos. Esta intervención es especialmente relevante en un contexto donde Tarija registra 1.733 hechos de violencia en sólo seis meses, la tasa más alta del país (28,8 casos por cada 10.000 habitantes). Además, 6 de cada 10 personas que realizan trabajo no remunerado son mujeres, y 70,4 % de ellas percibe ingresos por debajo del promedio nacional, con un 34,1 % sin ningún ingreso propio.
A través de formación en agricultura sostenible, el proyecto impulsará la generación de ingresos y la seguridad alimentaria. Paralelamente, en 4 comunidades se desarrollarán acciones de sensibilización para fortalecer el respeto a los derechos de las mujeres, analizar las causas estructurales de la desigualdad y promover que sus demandas sean incorporadas en la planificación y el presupuesto municipal con enfoque de género y justicia social.
Financiadores: Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián y Ayuntamiento de Rentería.
Colombia (Cali) y Bolivia (La Paz)
Proyecto Semilla Fase 1 – creando las Bases para la Autonomía Económica y en DDHH de Mujeres Vulnerables en Cali (Colombia) y La Paz (Bolivia)
El Proyecto Semilla – Fase 1 es la primera iniciativa triangular impulsada por Haurralde Fundazioa entre Colombia y Bolivia, dos países donde las mujeres enfrentan altos niveles de violencia por razón de género. El proyecto busca fortalecer la autonomía económica y los derechos humanos de mujeres vulnerables en Cali (Colombia) y La Paz (Bolivia), especialmente adolescentes, madres solteras y amas de hogar. Se desarrolla junto al Colectivo Género y Teología para el Desarrollo y la Fundación Crear XXI, combinando formación personal, capacitación en emprendimientos y acceso a derechos.
En Colombia, en 2024 se registraron más de 29.000 casos de violencia sexual, siendo el 85 % de las víctimas mujeres; además, cerca del 40 % de los hogares monomarentales vive en situación de pobreza monetaria.
En Bolivia, aproximadamente 7 de cada 10 mujeres ha sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida, y se reportan más de 100 feminicidios al año.
El proyecto trabaja de forma directa en la prevención de la violencia económica —una de las más normalizadas y silenciadas— y transversalmente en la prevención de otras formas de violencia, incluida la sexual y psicológica, promoviendo el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos. Su primera fase impulsa redes comunitarias Norte-Sur, espacios de apoyo mutuo y liderazgo femenino para mejorar la participación, las oportunidades económicas y la autonomía integral de las mujeres en ambos territorios.
Financiador: Ayuntamiento de Irún y otros.