MEMORIA DE UNA EXPERIENCIA EN REPUBLICA DOMINICANA
MI HISTORIA PERSONAL . 2007

He realizado las prácticas en la escuelita “las hormiguitas” situado en un batey de la republica dominicana llamado Hato Viejo II. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo de HAURRALDE FUNDAZIOA y de MOSTCHA. Debido a la particularidad de mi periodo de prácticas, me es imposible seguir los puntos fijados por el guión de la memoria. No obstante me parece interesante mostrar y explicar como se da la educación en los países del Sur y sobre todo en los bateyes, donde la educación de los niños pasa a un segundo o tercer nivel. Después de presentar el país, y sobre todo el contexto general del batey en el que está situado la escuelita haré un diario de lo vivido y de las actividades realizadas en la escuela, para terminar con mis conclusiones generales.
Durante el vuelo y ya atravesando el atlántico, un mar de dudas y de temores pasaron por mi cabeza. Todo lo que iba a vivir durante los siguientes tres meses iba a ser muy diferente a lo vivido hasta ahora y no solo a nivel profesional, sino también personal. En aquel momento, un pánico escénico se apoderó de mí, ¿iba a ser capaz de aportar algo positivo a toda esa gente? Menos mal que desde el primer día, y nada más pisar suelo dominicano me acogieron con los brazos abiertos. La primera semana de aclimatación fue decisiva ya que pude ver como todos estaban dispuestos a hacerme la estancia lo más amena posible, pese a las dificultades obvias que supone vivir en un mundo “surrealista” para la gente del norte.
Me parece importante recalcar una vez más lo importante que ha sido para mí vivir esta experiencia en republica dominicana. Un país que en apariencia para la gente del norte puede representar un lugar paradisíaco e idílico para pasar unas vacaciones de ensueño, pero que esconde tras esas playas de arena blanca y aguas cristalinas un mundo mucho más fascinante, dotado de una riqueza humana fuera de lo común. Después de haber vivido tres meses en la isla, haber conocido gente de todas las edades llenas de historias curiosas e insólitas para mí, puedo decir que algo de este “espíritu” dominicano ha calado en mí. Si tengo que sacar una idea clara de esta experiencia es que pese a todas las piedras que uno se encuentra en el camino siempre hay que tener una sonrisa para poder afrontarla de la mejor manera posible. Sin duda alguna, puedo afirmar que esta experiencia ha sido la más enriquecedora que he vivido hasta ahora a nivel profesional y sobre todo personal y que espero poder repetirla lo antes posible, bien sea en republica dominicana o en otra parte del mundo.

LA ONG DOMINICANA: MOSTCHA

El Movimiento Socio Cultural para los Trabajadores Haitianos (MOSCTHA), Es una Organización sin fines de lucro creada mediante el Decreto 583-03 conformada por trabajadores(as) inmigrantes haitianos(as), dominicano(as) de ascendencia haitianas y otros grupos vulnerables de la población. Fue fundada en el 1985, realiza actividades sociales en comunidades bateyanas y barrios marginados del país, entre otros en Hato Viejo II donde con la ayuda de HAURRALDE trabajan a favor de la educación de los niños del batey gracias a la escuelita las hormiguitas.

rep_dominicana_nimos EL PAÍS: REPUBLICA DOMINICANA

A lo largo de este apartado, continuamente haré alusión a Haití, que comparte la isla la Española con la Republica Dominicana, para así, poder entender mejor el origen del los bateyes y de la miseria a la que están sometidos la gran mayoría de los haitianos(as) que viven en República Dominicana.

La mujer en la Republica Dominicana:

Las mujeres han avanzado considerablemente en los últimos años hacia la igualdad social y económica, pero todavía queda un largo camino. En la actualidad el porcentaje de mujeres que se gradúan en la enseñanza secundaria y la universidad ya supera al de los hombres, pero esa proporción no se refleja en el tema económico, pues la mujer sigue ganando aproximadamente dos tercios del salario del hombre. En el gobierno de Leonel, las mujeres siguen teniendo una representación escasa, ocupando más o menos un 10% de los cargos legislativos. Otro de los datos a tener en cuenta es que el 30% de las mujeres son madres solteras y constituyen uno de los grupos sociales más numerosos que vive en la miseria

Política:
Hay tres grandes partidos políticos: el partido de la liberación dominicana (PLD), el partido reformista social cristiano (PRSC), y el partido revolucionario dominicano (PRD). En la actualidad gobierna Leonel Fernández desde 2004 que pertenece al PLD. La gente suele estar desconforme con los/las políticos, ya que la corrupción está muy al día.

Relación y diferencias de la republica dominicana con su vecina Haití:
Aunque la Republica Dominicana y Haití comparten una misma isla, sus habitantes son notablemente dispares. Las diferencias se aprecian en el idioma, los rasgos físicos, y sobre todo en la cultura. La influencia histórica española y la más reciente presencia estadounidense han configurado la Republica Dominicana mientras que Haití es producto del influjo de Francia y África. Unos de los puntos que más controversia trae, es el de la “raza” y la del color de la piel. A los dominicanos(as) les gusta denominarse todavía hoy en día “indios”. El problema radica en que la inmensa mayoría de los dominicanos(as), son, al menos en parte, de ascendencia africana y muchos de ellos(as) son claramente de raza negra. Pero en Haití más del 90% de la población es negra, y la ancestral desconfianza de los dominicanos(as) hacia el vecino país significa que la negritud tiende a equipararse con todo lo relacionado con Haití, y por lo tanto a ser menospreciada.

No es solo una cadena montañosa lo que separa a la republica dominicana de Haití. La frontera es en gran medida psicológica y cultural, una línea divisoria en la que la mayoría de los dominicanos(as) tienden a ver a los haitianos(as) como todo lo que ellos no son o no quieren ser. La ideología oficial sugiere que la Republica Dominicana es un país hispano y católico, de composición europea y apariencia occidental. Haití, por otro lado, se considera un país africano, de habla criolla y religión vudú, con unos valores totalmente ajenos. Como resultado, los dominicanos(as) han aprendido a ver a sus vecinos(as) como invasores potenciales que representan una gran amenaza para la identidad de la Republica Dominicana, de ahí la extrema pobreza de los haitianos(as) que residen en Republica Dominicana.

El racismo de todo tipo ha alimentado una larga y violenta historia de discriminación y explotación. En la RD se cree que viven casi medio millón de haitianos(as), la mayoría empleados en las faenas agrícolas (generalmente de caña de azúcar), pero están indefensos ante los abusos de autoridad, incluído los arrestos y las deportaciones arbitrarias. En teoría cualquiera que haya nacido en la RD tiene derecho a la nacionalidad dominicana, pero a menudo los hijos de padres y madres haitianos(as) o son denegados por los sucesivos gobiernos o son directamente deportados o separados de sus padres y madres. Pese a que tienen muy pocos derechos, cada año, miles de haitianos(as) están dispuestos a probar suerte y cruzar la frontera en busca de una vida mejor.

La gran mayoría de esos haitianos(as) están confinados en destartalados y antihigiénicos bateyes en las regiones azucareras, donde llevan a cabo labores agotadoras, cuyas jornadas son interminables y por las cuales apenas cobran 4000 pesos al mes (95 euros), como es el caso de los haitianos de hato viejo II.

Idiomas:
Dialectos dominicanos: en la actualidad, la republica dominicana se halla dividida en regiones, cada una de ellas, con sus propios rasgos lingüísticos. Existen cinco zonas:

– zona norte: próximo al español puro introducido en la isla hace varios siglos, conserva verbos y frases que ahora son arcaicos en España.
– Zona sudoeste: predominio de la consonante “r” que hace que se pronuncie “farda” en lugar de falda
– Zona sudeste: asimilación de una consonante seguida de otra, lo que produce “fadda” en lugar de falda
– Distrito nacional: predominio de la consonante “L” que hace que palabras como puerta se pronuncie “puelta”
– Parte oriental de la península de Samaná: posee un dialecto influenciado por la región del cibao, del ingles y del dialecto haitiano
Criollo haitiano: en Haití el primer idioma es el criollo frente al francés (10% de la población lo habla). Aunque el criollo este relacionado con el francés, no es un dialecto o un francés mal hablado como muchos lo consideran. Pertenece a un grupo de idiomas llamados “criollos de base francesa”. Aproximadamente el 80% del vocabulario del criollo haitiano proviene del francés, pero las palabras no tienen necesariamente el mismo significado, forma o función. Su estructura es muy diferente al francés. Se rige por una sencilla gramática que no requiere conjugar los verbos de acuerdo con el sujeto como ocurre en el francés o el castellano.

EL BATEY: HATO VIEJO II

Hato Viejo II se sitúa a unos 50km de la capital en dirección a la base militar de San Isidro. Unos de los trabajos que tuvimos que realizar a lo largo de esto tres meses además de dar clase a los niños(as) de la escuelita las hormiguitas fue el de realizar un censo de la población y de las condiciones de vida de estos últimos.

Una vez realizado el censo de MOSTCHA, nos dimos cuenta que para hacerse una idea aproximativa de la realidad del batey era adecuado. No obstante, el hecho de entrevistar por casa y no por persona puede inducir un poco al error, ya que en una casa viven muchas personas en edad de trabajar o de ir a la escuela y al realizar el censo de este modo solo conocíamos los datos exactos de una sola persona por casa.

Situación personal de los niños y relaciones con los adultos:

En el batey, los niños(as) se rigen por la ley del más fuerte para poder sobrevivir. Todos los días se pelean, se dan cañazos, se tiran piedras, se quitan los juguetes… no obstante, a pesar de que esta situación me llama enormemente la atención tampoco me sorprende demasiado visto el panorama al que se enfrentan algunos niños/as diario en sus casas. Solo hacía falta asomarse a la ventana de casa para ver como sufrían continuas “pelas” (maltratos físicos) y “boches” (maltratos psicológicos). Viendo todo eso no me asombra demasiado la reacción de los niños(as) frente a un conflicto. Esta situación me hizo reflexionar muchas veces a lo largo de los tres meses que duró la experiencia si no sería más conveniente empezar por educar a los adultos(as) para que puedan dar un buen ejemplo a sus hijos(as).

En la escuela, en todo momento les mostrábamos un modelo de adulto mucho más comprensivo a la vez que “recto”, dejando por completo la agresividad física y verbal fuera de juego. A lo largo del día intentábamos rellenar ese vacío de cariño que mostraban los niños en casi todo momento.

El hecho de vivir de forma continua en el batey inclusive los fines de semana, nos permitió hacer “horas extras” y trabajar de forma continua y sin interrupciones esos aspectos que salen de lo propiamente académico. La verdad que para nosotros no nos supuso un gran esfuerzo, todo lo contrario estábamos encantados, y la gente del batey, más encantada y agradecida todavía.

Al realizar el censo, nos dimos cuenta de la situación por la que están viviendo todos estos niños(as). A pesar de ello y pese a todas estas circunstancias, como he citado anteriormente, nunca pierden la sonrisa y dándonos buena lección a todos nosotros que venimos del norte.

Lo bonito de realizar el periodo de prácticas de esta forma es que uno no solo aprende profesionalmente, sino que se enriquece culturalmente y sobre todo personalmente ya que se da cuenta de lo injusto que es el mundo. Otro de los aspectos positivos es, que nuestro trabajo no solo se ciñe a las tres horas de clase al día, sino que durante todo el día, los niños nos observan e imitan en todo lo que hacemos. Es por ello que cuando fregaba, limpiaba la ropa, barría o realizaba cualquier tarea “tradicionalmente destinada a las mujeres”, abría las ventanas para que me observaran con asombro pero a la vez aprendieran, de hecho muchos niños, cogían la escoba y me decían que me iban a ayudar a barrer, un gran adelanto ya que el machismo se observa ya a esas edades.

No quiero olvidarme de otro de los aspectos que hemos trabajado intensamente a lo largo de estos dos meses en el batey, lo referente a la basura y a las “chancletas”. Les dejamos muy claro que si querían jugar con nosotros o querían estar alrededor de nuestra casa tenían que tener puesto las chancletas. Del mismo modo, desde el primer momento, les dijimos que la basura y los papeles tenían que ir a un lado de la casa donde habíamos restaurado un zafacón de piedra donde todas las tardes quemábamos la basura. Cuando tiraban de forma automática los papeles al suelo, una solo mirada bastaba para que entendieran que habían hecho mal, lo recogieran y lo tiraran donde era debido.

ESCUELITA “LAS HORMIGUITAS DE BATEY II”

El centro

La escuelita “las hormiguitas” esta situado en un batey de la comarca de san isidro en la RD. Esta escuela ofrece sus instalaciones a los niños(as) del propio batey que por circunstancia obvias no se pueden desplazar a la ciudad para asistir a la escuela. Esta escuela da cabida a todos los alumnos de 3 a 7 años independientemente de sus orígenes dominicanos o haitianos.

El edificio se construyo después de que el huracán George devastara por completo todo el batey en el año 98. A raíz del fatídico ciclón, MOSTCHA decidió construir una escuela que permitieses a los hijos(as) de los haitianos(as), que por razones de trabajo tuvieron que inmigrar de su país, recibir una educación básica que les preparase para poder prolongar sus estudios. El objetivo de esta escuela era doble, proporcionar a los niños(as) unas bases académicas, pero a la vez intentar sacar a los niños(a) de la calle y mantenerles ocupado el mayor tiempo posible.

Las familias de los alumnos(as) sobreviven como pueden con salarios muy bajos, unos 4000 pesos mensuales (96€). La natalidad en estas zonas es muy alta, la mayoría de las familias tienen más de dos hijos(as), por lo cual la situación se hace todavía más crítica. Generalmente las madres se ocupan de las labores de la casa, mientras que los hombres trabajan en los campos de caña de azúcar que rodean el batey.

El modelo familiar es muy distinto al que conocemos nosotros. Es muy difícil encontrar dos niños(as) que sean hermanos de padre y madre, por lo cual la estructura familiar es más compleja. También es frecuente que al nacer, la madre al no poder mantener a su hijo(a), se lo deje a una vecina para que lo críe y lo eduque como si de un hijo(a) más se tratase.

Cuando llegamos a las escuelitas las hormiguitas decidimos hacer cuatro grupos, ya que todos los niños estaban en la misma aula, y no había otra manera de separarlos. En cada esquina del aula, como si de “txoskos” se tratase, hicimos cuatro grupos dependiendo de las edades y de los conocimientos adquiridos para poder transmitir los conocimientos al alumno de forma más individualizada, ya que al trabajar en grupo pequeño, el alumno atiende y se interesa más por la materia en cuestión. A lo largo de los tres meses hemos ido cambiando a lo mejor algún que otro alumnos de sitio para poder crear así grupos mucho más homogéneo y permitir que se desarrollen mejor.

El espacio bajo mi punto de vista se ha rellenado correctamente dejando espacio suficiente entre los grupos para evitar así que se desconcentren. Como el espacio es muy reducido hemos tenido que aprovechar hasta el más mínimo hueco. Las paredes han jugado un papel fundamental. Para intentar disminuir el estado de abandono de las paredes decidimos colgar todos los trabajos realizados así como paneles en los que aparecían los números, nombres, colores, meses….

Alumnado

El aula en su conjunto agrupa un grupo heterogéneo de niños y niñas. Todos los alumnos(as) carecen de cualquier recurso económico que les permita acudir a las escuelas de las ciudades vecinas. Hasta hace poco tiempo, todos lo niños(as) comprendidos entre los 3 y los 7 años, pasaban días enteros en la calle, jugando entre basura y perdiendo una oportunidad de oro para empezar a prepararse para la educación primaria.

EXPERIENCIA PROFESIONAL Y PERSONAL

Incorporación a la dinámica del centro

La verdad es que el primer día, sentí los nervios de un primer día de clase, unos nervios que hacía muchísimo tiempo que no sentía. No sabía lo que me esperaba, me asustaba en cierto modo hasta la reacción que iban a tener los alumnos conmigo, con mi color de piel, si me iban aceptar. Del mismo modo, desconocía el papel que iba a tener en la escuela. Durante el vuelo, mientras cruzaba el atlántico me surgieron multitud de preguntas y dudas que no pude despejar hasta llegar al país y sobre todo hasta llegar al batey. Tanto para mi como para mi compañera de aventura, esta iba a ser sin duda alguna, una experiencia que iba a aportarnos cosas buenas a nivel profesional y a nivel personal.

La primera semana la verdad se me hizo muy larga. Ya estábamos en el país a muy pocos kilómetros del batey pero todavía no había llegado el día de conocer a los niños(as), las condiciones reales del batey ni nuestro papel en la escuela. No obstante, y a pesar de nuestras ganas de empezar a trabajar en la escuelita, el hecho de estar la primera semana en la capital junto a Ramona nos vino muy bien, ya que fuimos descubriendo poco a poco la cultura dominicana y el trabajo realizado por los alumnos anteriores de la UPV.

El 26 de marzo, fue la primera vez que estuvimos con los niños(as), en una fiesta organizada por las ONGs de la republica dominicana. Una fiesta cuyo fin entre otros, era el de hacer la vida de todos aquellos niños(as) un poco menos monótona. Del mismo modo esta fiesta les permitía descubrir un poco más su país, ya que hasta entonces muchos de ellos no habían salido del batey. Enseguida pudimos comprobar las lagunas que tenían todos aquellos niños(as), y pudimos así empezar a preparar las primeras clases y a programar las primeras actividades.

El 9 de abril, después de las vacaciones, empezamos a trabajar en la escuelita las hormiguitas. Hasta entonces habíamos organizado un poco las actividades para los primeros días, intuyendo que muchas de ellas a lo mejor no se podrían realizar las primeras semanas, ya que solo habíamos estado con ellos dos o tres días y no sabíamos a ciencia cierta el nivel del grupo. Cuando llegamos a Hatoviejo 2, se notaba que por allí habían pasado anteriormente personas implicadas y muy trabajadoras. Seguimos organizando el aula en 4 grupos dependiendo de la edad y de las habilidades adquiridas por el niño. Los cuatro grupos estaban bien señalizados en cuatro zonas del aula y representados por cuatro animales; los cocodrilos, los monos, los ratones y los elefantes.

La verdad es que las primeras semanas se nos hizo muy difícil, acabábamos las clases con el sentimiento de no haber hecho nada, de no haber conseguido nuestro objetivo. En el practicum I, pude comprobar lo difícil que puede llegar a ser, tener 25 niños(as) en un aula. Con el practicum II, he podido comprobar lo muy difícil que es tener a 25 niños(as). En estos países, y más en los bateyes, no existe una tradición de ir a la escuela. Los padres y las madres de los niños, no mandan a la escuela a sus hijos(as) por lo que se hace todavía más difícil el conseguir unos objetivos o unos resultados, ya que los niños(as) aparecen por la escuela cuando les da la gana, a la hora que les da la gana y se van cuando les da la gana. Uno de los puntos en el que más interés pusimos durante nuestras practicas fue, el de concienciar a las familias la importancia de mandar a sus hijos(as) a la escuela. Lo tuvimos muy complicado, ya que no les entraba en la cabeza. Al no conseguir ningún avance tuvimos que hacer una reunión informativa advirtiendo que los niños apadrinados que no asistiesen con regularidad a la escuela perderían su condición de apadrinados con los consiguientes beneficios, y por lo contrario los niños que más regularidad tuviesen a la hora de ir a la escuela tendrían prioridad a la hora de ser apadrinados. Como por arte de magia, durante las semanas siguientes pudimos comprobar como todos los niños iban a la escuela con frecuencia.

Desde MOSTCHA, Ramona, nos dio un plan de trabajo a seguir. Antes de llegar a la escuelita, me parecía factible. No obstante después de observar la primera semana las muchas dificultades que tenían los niños a la hora de aprender y de atender a las indicaciones, tuvimos que variar algún que otro punto. Desarrollamos con más intensidad todas las habilidades que tenían que ver con los buenos modales que se reflejaban a diario en casi todos los juegos y en cada momento del día. El tema de la autonomía era muy difícil trabajarlo, ya que todos los niños(as), intentaban acapararnos el máximo de tiempo posible debido a la falta de cariño de sus padres. En vez de trabajar las actividades de forma individual lo hacíamos de forma colectiva para desarrollar así el compañerismo entre niños(as) que de normal se rigen por la ley del más fuerte. A la hora de crear grupos de trabajo intentábamos variarlos para no crear entre ellos más rivalidad y paliar así, las tensiones existentes entre algunos niños.

Mis petates, lo aprendido, lo vivido, lo que me queda.

En definitiva, el balance que hago de esta experiencia es más que positivo. Es verdad que a nivel profesional me ha quedado un gusto agridulce, ya que las prácticas tienen como objetivo prepararnos mejor a la docencia y que entendamos la gran responsabilidad que tiene la enseñanza. Cuando uno piensa en prácticas, se imagina estar con un profesor tutor, del cual va a aprender muchísimas cualidades o por lo contrario observar defecto que el día de mañana cuando sea profesor intentara no repetir. En este caso tanto a mí como a Amaia nos daba la sensación que el maestro éramos nosotros ya que la profesora debido a su edad y al mundo en el que vivía  tenía poco que enseñarnos, todo lo contrario aprendía de nosotros. Es verdad que por otro lado, nos ha venido muy bien, ya que hemos tenido que organizar, preparar, actuar desde el principio. Hemos tenido que buscar recursos en todo momento. Los pocos materiales que teníamos nos complicaban la labor y nos obligaban a tener imaginación y utilizar cualquier material para sacar la clase adelante.. Según nos han comentando, cada vez que dos alumnos van y vuelven, la escuelita las hormiguitas sufre cambios favorables, tanto para los alumnos, como para nosotros, ya que entre todos se intenta buscar soluciones, para que, lo que un principio iba a ser una escuelita pobre se convierta en una escuela con peso en la zona y capaz de competir con cualquier otra escuela de San Isidro. De hecho a partir de septiembre 2007, se ha comprometido a poner otro profesor permanente, más joven que sea capaz de dirigir mejor la escuela, y enseñar a los alumnos de la UPV.

Como he señalado anteriormente, muchas veces volvíamos a casa con la moral por los suelos, ya que teníamos la sensación de no aportar nada serio a todos estos niños. No obstante, una vez hecha la memoria, haber digerido bien todo lo que vivimos durante tres meses, estoy contento de mi mismo, aun sabiendo que se podía haber hecho mucho más. El no trabajar con abundancia de materiales como en una escuela de aquí, el hecho de vivir en circunstancias un poco peculiares, lejos de casa, lejos de la familia, con un clima al que no estamos acostumbrado nos ha complicado un poco más nuestra labor, pero lejos de arrepentirme o de tener una sensación negativa de lo vivido me siento bien por haber intentado hacer las cosas lo mejor posible, y haber dado todo de mi. En ningún momento, aunque las cuestas se me hacían a veces muy duras me he planteado abandonar, siempre ha estado alguien ahí para ayudarme y levantarme la moral.

Hato viejo de ahora en adelante se ha convertido en mi segunda ciudad adoptiva. En ella he vivido una experiencia que en la vida voy a olvidar. Si a nivel profesional, la experiencia podía haber sido más enriquecedora, a nivel personal ha sido muy favorable. Todo el mundo ha visto por la televisión o en prensa imágenes de niños mal nutridos, desnudos, con la mirada perdida. Todo el mundo alguna vez se ha puesto en lugar de toda esa gente que vive con menos de 50 euros al mes. Pero por desgracia poca gente ha tenido la gran suerte que he tenido yo, de ver con mis propios ojos cómo a pesar de todas esas dificultades que les ha dado la vida, nunca pierden la sonrisa ni la esperanza de salir adelante. Estando allí, no tenía derecho de venirme abajo o a derrumbarme por cualquier cosa. A muchos de ellos, les falta lo más importante en esta vida, la alimentación y la salud, pero nunca les falta otra cosa igual de importante; la sonrisa y la alegría.

Durante estos tres meses he vivido historias muy duras, como la de M. que con tan solo 13 años, una noche, tres hombres la vinieron a buscar en coche para casarla con un señor 27 años mayor que ella. Nunca más hemos sabido nada de M., ni de como se han dado las circunstancia que han llevado a semejante atrocidad. Los padres nunca han querido hablar del tema, ya que era un tema muy espinoso. Uno nunca se imagina hasta donde es capaz de llegar el ser humano para salir adelante o para sacar adelante a toda una familia.

Historia para no dormir como estas hemos conocido multitud de ellas. En todas ellas existe un factor clave; la educación y la falta de compromiso por parte de algunos padres y madres, para ofrecer a sus hijos esa educación. Menos mal que gracias a este convenio que tienen la UPV con HAURRALDE, se está llevando a cabo una labor importante de concienciación en los países del Sur a la vez que se está ofreciendo a cientos de niños la posibilidad de tener un futuro algo más claro.

Para terminar, me gustaría agradecer aunque nunca lleguen a leer esta memoria a toda la gente de Hato Viejo que en todo momento nos ha acogido con los brazo abiertos y que han hecho que esta aventura sea inolvidable, pero también a MOSTCHA y personalmente a Ramona, así como a HAURRALDE y a la UPV por darme la oportunidad de realizar mi periodo de prácticas cooperando en un país pobre económicamente, pero de una gran riqueza humana.

FIN