Ilustración editorial feminista, estilo ilustrado con textura suave tipo gouache y grano, paleta limitada en tonos rosados, rojos apagados y verdes suaves. Líneas o hilos conectan con siluetas de mujeres en otros territorios del mundo, formando una red global.

En un contexto global marcado por el retroceso de derechos, el aumento de las desigualdades y la persistencia de la violencia contra las mujeres y las niñas, la acción colectiva feminista es hoy más necesaria que nunca.

Así lo confirma el nuevo informe de ONU Mujeres sobre las actividades del Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para Eliminar la Violencia contra la Mujer, presentado con motivo del 70.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), que conmemora 30 años de apoyo sostenido a organizaciones de la sociedad civil en todo el mundo.

El Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas en apoyo de las medidas para eliminar la violencia contra la mujer es el único mecanismo de financiación y rendición de cuentas de todo el sistema de Naciones Unidas dedicado exclusivamente a este objetivo. Creado por mandato de la Asamblea General, su misión es traducir los compromisos internacionales en resultados tangibles para las mujeres y las niñas, en toda su diversidad, apoyando a organizaciones de la sociedad civil que trabajan para garantizar el derecho a vivir una vida libre de violencia.

Haurralde Fundazioa forma parte de esta red global de organizaciones socias que, desde lo local, contribuyen a hacer realidad el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencias. Además de poner en valor el papel insustituible de las organizaciones feministas y comunitarias en la prevención, atención y erradicación de la violencia machista, este informe trae las claves para comprender por qué invertir en organizaciones de base, con enfoque feminista e interseccional, no es opcional, sino una condición imprescindible para avanzar en justicia social, igualdad y democracia.

 

Cinco hallazgos clave del informe que interpelan nuestro trabajo

1. La violencia contra las mujeres sigue siendo una emergencia global

A pesar de los avances normativos y políticos, la magnitud de la violencia no ha disminuido de forma significativa en la última década. A nivel mundial, entre 736 y 852 millones de mujeres han sufrido violencia a lo largo de su vida, y una mujer o niña es asesinada cada 10 minutos por su pareja o un familiar cercano. Estos datos confirman que la violencia machista no es un problema aislado, sino estructural.

 

2. El acceso a la justicia es central — y sigue siendo desigual

El informe subraya que el acceso a la justicia es un derecho esencial para las supervivientes, pero continúa estando fuera del alcance de muchas mujeres debido a barreras económicas, lingüísticas, culturales y administrativas. En este escenario, las organizaciones de la sociedad civil actúan como puentes reales entre las mujeres y los sistemas de protección, especialmente para aquellas en situación de mayor vulnerabilidad, como las mujeres migradas o racializadas.

 

3. Las organizaciones feministas sostienen respuestas que los Estados no cubren

En muchos contextos, las organizaciones feministas y de defensa de los derechos de las mujeres asumen funciones que deberían garantizar los Estados: acompañamiento jurídico, atención psicosocial, prevención comunitaria y exigencia de rendición de cuentas. El informe demuestra que cuando estas organizaciones son fuertes, existen mayores avances en leyes y políticas de igualdad de género.

 

4. Persisten la infrafinanciación y el cierre del espacio cívico

Uno de los mensajes más contundentes del informe es la brecha entre las necesidades reales y la financiación disponible. En la última convocatoria del Fondo Fiduciario se solicitaron 1.500 millones de dólares, muy por encima de los recursos existentes. A esto se suma el cierre del espacio cívico y la reacción adversa contra los derechos de las mujeres, que afecta directamente a la sostenibilidad de las organizaciones feministas.

 

5. La financiación flexible y a largo plazo sí funciona

El Fondo Fiduciario ha invertido más de 252 millones de dólares en 30 años, generando evidencia sólida sobre qué funciona para prevenir la violencia y garantizar justicia. Los proyectos financiados han llegado a más de 91 millones de mujeres y niñas, demostrando que la financiación flexible, básica y sostenida tiene un impacto transformador.

 

La perspectiva de Haurralde como organización socia

Desde Haurralde Fundazioa reconocemos en este informe muchas de las realidades que atraviesan nuestro trabajo cotidiano, tanto en Gipuzkoa como en el marco de la cooperación internacional que desarrollamos junto a nuestras organizaciones socias en Argentina, Bolivia, Burkina Faso, Colombia, Guatemala y Mozambique. La violencia contra las mujeres no es una problemática “lejana”: adopta formas específicas en los contextos locales, especialmente cuando se cruza con procesos migratorios, desigualdades estructurales, barreras lingüísticas y racismo institucional.

 

Nuestros proyectos parten de una convicción compartida con el Fondo Fiduciario: la erradicación de la violencia machista requiere procesos comunitarios, participación activa de las mujeres y enfoques feministas interseccionales. El acompañamiento integral, la creación de espacios seguros y el fortalecimiento de la ciudadanía plena son pilares que conectan directamente con las recomendaciones del informe.

 

Un ejemplo claro es nuestro trabajo con mujeres migradas, donde el acceso a la información, al acompañamiento social y a redes comunitarias se convierte en una forma concreta de prevención de la violencia. Tal como recoge el informe, anclar la justicia en las comunidades y reforzar las capacidades locales no solo mejora el acceso a derechos, sino que transforma relaciones de poder y genera resiliencia colectiva.

 

Formar parte del ecosistema del Fondo Fiduciario de la ONU nos permite situar estas experiencias locales dentro de un movimiento global, aprender de otras organizaciones feministas y reforzar nuestra incidencia política desde lo cercano.

 

Un llamado a la acción

El informe de ONU Mujeres es, ante todo, un llamamiento a la acción colectiva. Nos recuerda que acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas es posible, pero solo si se sostiene y protege el trabajo de las organizaciones feministas que están en primera línea.

Todas y todos podemos (y debemos) hacer parte de este proceso: reconociendo y apoyando el papel de las organizaciones de la sociedad civil, exigiendo compromisos públicos de financiación suficiente, flexible y a largo plazo y sumándonos, desde lo local, a la construcción de comunidades libres de violencias.

Porque los cambios globales empiezan en los territorios, y porque sin las mujeres, sin las organizaciones feministas y sin justicia social, no hay futuro posible.

 

👉 Enlace al informe completo

Fuente: ONU Mujeres – Fondo fiduciario de las Naciones Unidas en apoyo de las medidas para eliminar la violencia contra la mujer